Ano con Dolor, Causas y Curas

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Ano con Dolor

Cuando Consultar a su Médico


Esta sangrando por el recto.

Su ano se siente inflamado.

El dolor persiste por mas de dos o tres días.

Tiene fiebre

Tiene cambios en los hábitos de evacuación, como estreñimiento o diarrea.


Ano con Dolor: Lo que su Síntoma le dice

Algo intermedio a estar mirando una repetición de “La Isla de Gilligan’ y quedar marcado por un atizador caliente es un tormento llamado dolor en el ano.

El dolor en el ano puede significar que simplemente tiene un moretón por una caída o que en una hemorroide se coaguló la sangre. Las fisuras (grietas en la piel que rodea el ano) son otra causa común de dolor. “Las fisuras son como las aftas, sólo que más dolorosas”, explica el doctor Robert Gilsdorf, cirujano general en Phoenix.

Además, algunas personas tienen espasmos ocasionales en el recto. Estos espasmos, llamados proctalgia fugax, generalmente se presentan por la noche. Son comunes entre los adolescentes y tienden a apaciguarse a medida que la persona crece, dice el doctor James Harig, profesor asociado de Medicina en el Departamento de Padecimientos Digestivos y Hepáticos del Colegio de Medicina de la Universidad de Illinois, en Chicago.

Desde el punto de vista más serio, el dolor anal puede ser un signo de que hay un absceso, un padecimiento de transmisión sexual o que el recto se está deslizando de su posición normal, un trastorno que con frecuencia afecta a las mujeres mayores que tuvieron varios hijos.

Alivio del Síntoma

Afortunadamente, hay varias formas sencillas para tener alivio rápido del dolor del ano.

Tome un baño de asiento. Al tomar un baño de asiento, con 10 cm de agua a temperatura de 420 a 470C (110 a 1150F), dos o tres veces al día, puede aliviar mucho su dolor. (El agua debe estar muy caliente, pero que no queme al tocarla.) Una alternativa es cubrir el área con toallas remojadas en agua caliente.

Adormézcalo. El aplicar algunos medicamentos que no requieren receta médica, que contengan benzocaína o dibucaína en el área más sensible, puede quitar lo agudo del dolor, dice el doctor Harig.

No olvide el agua. Beber de seis a ocho vasos de agua por día es una obligación si quiere prevenir el estreñimiento y el dolor anal. “Si no pone suficiente agua en su sistema, sus evacuaciones pueden endurecerse como una esponja fuera del fregadero”, dice el doctor Bruce Orkin, profesor asistente, especialista en cirugía rectal y de colon en la Escuela de Medicina y Ciencias de la Salud de la Universidad George Washington, en Washington, D.C. Se requiere de un mayor esfuerzo para sacar del cuerpo heces duras y ese esfuerzo adicional aumenta las posibilidades para que desarrolle una fisura dolorosa o hemorroides.

Coma alimentos ricos en fibra. Los médicos recomiendan añadir más frutas crudas, vegetales de hojas, panes de granos integrales y cereales para incrementar la cantidad de fibra en la dieta. La fibra aumenta el volumen, suaviza las heces y reduce la presión sobre los vasos sanguíneos durante los movimientos intestinales.

Intente con laxantes. Cuando tenga problemas con la regularidad, los médicos recomiendan laxantes que aumentan el volumen, que contienen semillas de psyllium para suavizar las heces y facilitar su evacuación del Organismo. Las evacuaciones fáciles disminuyen sus posibilidades de desarrollar síntomas dolorosos.

K de Kegel. Los ejercicios Kegel generalmente se usan para controlar ciertos tipos de incontinencia, pero también pueden ayudar a fortalecer los músculos anales y prevenir las dolorosas hemorroides, dice el doctor Gilsdorf. Los Kegel trabajan sobre el grupo de músculos que parecen estar como cabestrillo, que van del hueso púbico al frente del ano y hacia la vértebra caudal.

Al contraer esos músculos no sólo se corta el flujo urinario, sino que se mantienen los músculos rectales en tono. Aunque puede variar en su condición, un típico régimen Kegel podría incluir 20 contracciones de esos músculos, de diez segundos cada una, cuatro veces por día. Pregunte a su médico si los Kegel le convienen.

Nade como delfín. El ejercicio es una forma importante de ayudar a mantener la regularidad de los movimientos intestinales. Sin embargo, cuando experimente dolor anal, debe evitar ejercicios como levantar cosas pesadas que ponen en tensión los músculos anales. “La natación es buena porque es un ejercicio en el que no se carga. El tenis y el frontón también son buenos (dice el doctor Harig). Pero usted debe evitar ponerse en cuclillas o hacer algo que aumente la presión en el área anal.”

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