Amamantar (Problemas y como solucionarlos)

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CUÁNDO CONSULTAR A SU MÉDICO


Su pecho está enrojecido, caliente e irritado por más de 24 horas y tiene fiebre, escalofríos y malestar general como si tuviera gripe.

No está produciendo leche después de una semana de haber dado a luz.


Amamantar

Lo que su síntoma le dice

Amamantar a un bebé no es siempre algo sencillo, sobre todo en la primera semana después del alumbramiento. “El amamantamiento requiere de habilidades que las madres han aprendido tradicionalmente observando a otras madres”, dice la doctora Ruth Lawrence, profesora de pediatría, ginecología y obstetricia en la Escuela de Medicina de la Universidad de Rochester en Nueva York. “El problema es que muchas de las madres de hoy no pueden presenciar el amamantamiento para aprender la técnica correcta.”

Como resultado, nos dice, una madre quizá no sepa cómo acomodar de manera adecuada a su bebé para darle el pecho. Si lo sostiene en un ángulo incorrecto, el bebé no puede succionar el pezón correctamente y los pezones empiezan a irritarse.

Mientras la madre no comprenda las necesidades del bebé y las propias, sus pechos quizá no se vacíen lo suficiente cada vez. Esto puede ocasionar que la leche se regrese, creando nódulos dolorosos y pezones irritados. Un conducto obstruido con leche puede infectarse, ocasionando el trastorno conocido como mastitis. Usted sabrá que tiene mastitis si, además de tener el pecho irritado y enrojecido, se siente con fiebre y adolorida, como si tuviera gripe.

Sin embargo, la técnica de crianza no es sólo la única fuente del problema. También el estrés y la fatiga pueden interferir con el flujo de leche.

ALIVIO DEL SÍNTOMA

Muchos problemas de amamantamiento pueden aliviarse con un poco de maña.

Trate con un poco de crema. Una crema para el pecho que no requiere de receta médica, como Massé, ayuda a aliviar los pezones irritados y agrietados sin dañar al bebé, dice Betty Crase, directora de información científica de la Liga Internacional de la Leche, en Chicago.

Caliente sus pechos. Si los pechos se sienten llenos e irritados, quizá tenga un conducto de leche obstruido. Haga que todo se mueva otra vez colocándose sobre una palangana con agua caliente y sumergiendo ambos senos por cinco minutos, dice la doctora Lawrence. O cúbralos con un lienzo caliente y húmedo para propiciar el flujo de leche.

Use ropa interior adecuada. “Cualquier cosa que presione los conductos de la leche y que interfiera con el flujo puede causar obstrucción y una posible infección”, dice la doctora Karen Ogle, profesora asociada de medicina familiar en la Universidad del Estado de Michigan, en Lansing, Asegúrese de que el sujetador le quede bien y procure no dormir mucho tiempo boca abajo, agrega.

Use su propia leche. Suavice y fortalezca los pezones hipersensibles entre cada comida del bebé aplicándose una capa delgada de leche de su pecho, permitiendo que se seque antes de cubrirse. La leche materna tiene propiedades curativas, dice la doctora Lawrence. Para acelerar el secado, use una secadora a baja velocidad.

Tome D y R. El Descanso y el Relajamiento son absolutamente esenciales para que la leche fluya; dice la doctora Lawrence. Los necesita para resistir y contraatacar el estrés. Permita que alguien más atienda al bebé de vez en cuando. Deje que papá lo arrulle o le dé un biberón con leche materna mientras toma una siesta. Mientras esté amamantando o sacándose la leche descuelgue el teléfono y evite otras distracciones, nos dice.

Tome un antibiótico. Si se siente con malestar general y afiebrada, consulte de inmediato a su médico. Si tiene mastitis infecciosa, su médico le prescribirá un antibiótico. Todavía podrá amamantar, ya que es el tejido del seno y no la leche lo que está infectado, dice la doctora Ogle. El antibiótico que pasa hacia la leche probablemente esté bien para el bebé, agrega, pero debe verificar con el doctor para asegurarse. Pregunte a su médico si puede tomar aspirina para aliviar las molestias en tanto actúa el antibiótico.

Pida apoyo. Si tiene muchos problemas para amamantar y nunca ha estado cerca de otra mujer que amamante, quizá alguien pudiera ayudarla a revisar la técnica. Pida a su médico que le recomiende con alguna persona que le pueda mostrar los trucos. Hay grupos de apoyo para mujeres que amamantan, como la Liga de la Leche, que pueden brindarle información detallada y contestar cualquier pregunta que pueda tener.

Amamantar: Preparándose para un buen comienzo

El aprendizaje de técnicas adecuadas de amamantamiento antes de poner a su bebé al pecho le ayudará mucho a prevenir problemas. A continuación algunas cosas ante las que la madre debe estar alerta, antes de amamantar.

Mantenga al bebé cerca de usted después de que nazca. Según un estudio sueco, cuando los recién nacidos son retirados de la madre para medirlos y pesarlos durante los primeros 20 minutos después del nacimiento, no sujetan el pecho tan bien como los bebés que descansan desnudos sobre el abdomen de su mamá durante una hora. “No dude en informar al equipo que atiende el parto que desea conservar a su bebé sobre su abdomen durante un rato después del nacimiento”, dice la doctora Lawrence. Esto sera un buen comienzo para evitar algunos problemas a la hora de amamantar.

Adopte la postura adecuada para amamantar. El bebé deberá estar viendo hacia el seno, con su barriguita tocando la suya, dice la doctora Lawrence. Haga una V con sus dedos alrededor del pezón para sacarlo ligeramente, (Si los pechos están tan llenos que el pezón se aplanó, extraiga un poco de leche manualmente para suavizarlo.) Mueva la mejilla del bebé para que abra la boca, luego meta con rapidez el pezón entero y a unos milímetros de la aréola (área oscura alrededor del pezón) en su boca.

Hágalo fácilmente. Cuando termine de amamantar al bebé, inserte un dedo en la esquina de su boca. Esto romperá la succión de la boca del bebé alrededor del pezón y previene irritaciones.

Confíe en las señales de su bebé. En uno o dos días después del nacimiento, antes de amamantar, la leche materna “bajará” naturalmente hacia los pechos y sustituirá las secreciones amarillentas iniciales. Como regla, use ambos pechos durante la alimentación y deje que su bebé succione mucho o poco, lo que él quiera. “No se preocupe porque se esté alimentando poco (dice la doctora Lawrence).

La preocupación al no amamantar puede reducir la leche. El amamantamiento es un fenómeno que guía el bebé. El pecho prepara lo que toma el bebé. Si diario tiene seis pañales mojados durante las primeras semanas y el bebé está ganando peso, quiere decir que está teniendo leche suficiente.”

Inténtelo de lado. El amamantar en varias posiciones, como recostarse sobre su costado con el bebé sobre la cama, le ayuda a distribuir la tensión sobre los pezones y alivia la irritación, concluye Crase.